El Ácido Fólico

17.06.2015 00:00

La molécula de ácido fólico se compone de ácido glutámico, ácido p-aminobenzoico y un núcleo de pteridina. Este compuesto considerado también como vitamina B9, 10, 11 es sintetizada por bacterias y mohos, se encuentra en forma natural como poliglutamatos los cuales son convertidos a monoglutamatos por medio de una enzima llamada conjugasa encontrada en las vellosidades intestinales.  El ácido fólico es considerado como un nutriente esencial debido a que el organismo humano no lo puede sintetizar, depende totalmente de la ingesta en los alimentos.

 

Las principales fuentes de folatos son los vegetales de hojas verdes (ácido fólico en latín significa hojas) el hígado, frutas y jugos cítricos, pan de trigo integral y levadura de cerveza; sin embargo, el contenido de folatos en los alimentos es por sí mismo variable. Las formas sintéticas de ácido fólico contienen únicamente monoglutamatos lo que facilita su absorción.

 

Existen dos efectos biológicos generales e importantes del ácido fólico:  

En primer lugar, actúa como cofactores para las enzimas que participan en la biosíntesis del DNA y RNA. Los requerimientos de folatos se incrementan dramáticamente durante los períodos de rápido crecimiento del feto, por lo tanto cuando existe deficiencia de folatos, la síntesis de DNA es inhibida y las células son incapaces de elaborar suficiente DNA para la mitosis, produciendo crecimiento celular limitado y/o desequilibrado seguido de la muerte celular (Malformaciones congénitas).

 

En segundo lugar, los folatos participan en el aporte de grupos de metilo al ciclo de la metilación. Una alteración en este proceso ocasiona hiperhomocistinemia y la disminución de la metionina, por lo tanto las células no son capaces de metilar al ADN y regular la expresión de genes (Malformaciones congénitas).